Monday, January 28, 2013

Somiedo: las huellas del hombre sobre el paisaje


La enorme belleza de la variedad paisajística de la Reserva de la Biosfera de Somiedo, que aglutina las huellas de la actividad humana, es algo que el viajero no puede dejar de apreciar en su periplo por este territorio. Tales marcas pueden apreciarse en los cuatro centros visitables que posee la Reserva, por medio de los cuales es posible conocer la forma tradicional de vida del hombre que habitó estas tierras.



Este original museo de Somiedo está integrado por diferentes núcleos relacionados con la casa rural, la cual sin dudas difundía y preservaba la cultura de la comunidad en cuanto al comportamiento y las formas de vida del hombre rural.



Uno de los núcleos del Ecomuseo de Somiedo es la Casa cubierta de escoba localizada en Veigas, asentamiento que se encuentra en el valle del río Sapiencia. Hay tres viviendas que aún conservan la estructura tradicional con cubierta vegetal, de modo que el viajero las puede apreciar tal y como eran en sus orígenes. Por medio de las mismas se procura dar a conocer el desarrollo en cuanto a su estructura que tuvo la vivienda somedana, así como todo lo relacionado con el patrimonio social y el ámbito doméstico.


En tanto que en el recinto ferial de La Pola existen cuatro expositores semejantes a las cabañas de teito, pero que han sido construidas con las paredes de vidrio. Aquí, es posible contemplar diversos objetos de la vivienda y la sociedad de Somiedo, relacionados con la pesca, la agricultura, la caza y los sistemas de transporte.


Por su lado, en el histórico edificio de la escuela de Caunedo, población ubicada en las inmediaciones de la carretera que une La Pola con el Puerto de Somiedo, el visitante puede conocer todo sobre los diferentes elementos de trabajo y oficios artesanales característicos de este territorio, como el del Ferreiro (herrero), el Carpinteiro (carpintero), el Canteiro (cantero) y el Goxeiro (fabricante de cestas), entre otros.


Además, el turista puede acercarse al centro de interpretación de Somiedo, para obtener información sobre la relación ancestral con el oso pardo, y el centro de recepción de visitantes del Parque Natural de Somiedo, desde donde se divisa una magnífica vista de la zona.


En esencia, Somiedo, que no deja de atraer miles de viajeros al año, es un claro ejemplo de la relación armónica que desde el pasado sostuvo el hombre con el medio natural.

Thursday, January 17, 2013

Valores naturales de Las Ubiñas–La Mesa

El Parque Natural de Las Ubiñas–La Mesa, declarado Reserva de la Biosfera en 2012, comprende unas 45.162 hectáreas y se localiza en la parte central de la Cordillera Cantábrica. Está compuesto por terrenos de los concejos de Teverga, Quirós y Lena.



Esta parte de la Cordillera Cantábrica alberga un hermoso paisaje, que se caracteriza por un terreno de fuertes contrastes y bosques, que sus comunidades locales mantuvieron hasta hoy a través de un uso tradicional del territorio, siendo un gran ejemplo de desarrollo sostenible.



En lo referente a la fauna, la diversidad y el óptimo estado de conservación del medioambiente tornan posible que en esta área se halle un elevado número de especies protegidas, como por ejemplo el urogallo cantábrico y el oso pardo cantábrico.


Es preciso mencionar que en este parque se localizan dos enclaves naturales de especial interés geológico, considerados Monumento Natural: los Puertos de Marabio, un extenso sistema kárstico formado por un conjunto de valles ciegos y dolinas con un gran desarrollo subterráneo, y Cueva Huerta, una cavidad subterránea de 14,5 km de extensión.


El Camín Real de la Mesa representa uno de los pasos de montaña más espectaculares y antiguos. El turista puede descubrir las huellas de uno de los animales más emblemáticos de la fauna cantábrica, el oso pardo, y que da nombre a la Senda del Oso, una pista peatonal y cicloturista que transita por la antigua caja del ferrocarril minero que recorrió los valles de la Cuenca Hidrográfica del Río Trubia a comienzos del siglo pasado.